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El mundo secretos de las lágrimas

Capitulo XXVIIII

La mala sombra seguía cubriendo el panorama por el que se desenvolvía la vida de Luis. Con el corazón en la boca comía metros a los interminables pasillos de la cárcel de Carabanchel. Era esta una cárcel vieja, mugrienta donde se habían desenvuelto las venganzas del franquismo con extrema crueldad. En los sótanos aún permanecía la “maquina” garrote vil con el que murieron ejecutados muchos desgraciados.

 Camilo y Tamarit ocuparon la misma celda en la primera planta de la quinta galería. Se había mentalizado, en centrarse en una vida tranquila. Camilo les ayudaba económicamente a las dos mujeres de luis y, aquello le daba mucha tranquilidad al preso –Ahora lo que tengo que hacer, es esperar la oportunidad que ha de llegar –Pensaba Tamarit.  

Pasar el tiempo era lo más difícil en la vieja cárcel, Luis ingresó en el destino de la biblioteca.

 Los funcionarios abusaban visiblemente, y el director, no era otra cosa que el protector de sus nenes, los funcionarios, claro. La pena pasaba por la galería, con aspecto de mundo con poca luz y, los que no se sentían capaces de soportarlo, se subían a la tercera planta y se tiraban de cabeza para desnucarse. Tanto auge  había causado que tuvieron que poner una red metálica en el primer piso, para quien se lanzase al vacío cayera en la red.      Aquellos que se tiraban antes de ser instalada la red, los que no morían, recibían las represalias de la justicia…

 Así lo veía Roberto, un escritor con el que Tamarit conversaba a menudo en busca de conversación lógica y normal con ausencia de violencia. Roberto, hombre tranquilo aunque previsiblemente afectado paseaba su desconsuelo por el patio. Toda su pena había sido alquilar unos pub tipo inglés que había comprado a su regreso de Europa. Los inquilinos no le pagaban la renta y cuando el juzgado llegaba, después de más de un año, para desahuciarlos estos se iban llevándose maquinaria y cuanto había en el local. Los inquilinos temerosos de que el escritor, les pidiera responsabilidades legales, se unen para adelantarse ellos y ponerle una denuncia alegando que no les habían devuelto la fianza. En  el juicio presentó recibo como que había devuelto la fianza. Dijeron después, los inquilinos, que no habían firmado contrato. Se analizaron las firmas de los contratos y, se demuestra que efectivamente las firmas eran de ellos.  Su abogado, un jovenzuelo despistado, no se había estudiado el caso por lo que, la labor hecha había resultado una catástrofe.

Viendo, Roberto, que el juicio era un desorden mental aprovechó para denunciarlo frente a las cámaras de televisión, aconsejado por el abogado ávido de publicidad, dos días antes de la sentencia. Cuando el mismo escritor se vio a si mismo, comprendió la idea del abogado por hacerse publicidad, y que aquellas declaraciones en contra de la justicia le podrían costar caras. Y, así fue, el juez, nada más llegar Roberto a recoger la sentencia le esposa y le encarcela, a pesar de que la sentencia aún no era firme porque aún podía recurrir al Tribunal Supremo, pero el juez se lo pasó por allí.

Luchó, sin éxito, porque en aquellos tiempos, y en estar pidiendo justicia resulta casi una broma, o un insulto. Y si se acusa a abogados, y a jueces.

Contrató otros abogados, todos fallidos porque les faltaron, esos, además agallas para exigir responsabilidades a sus compañeros y a jueces.

Una de las abogadas que se posó por la cárcel para hacerse cargo del caso pidió, como todos, el dinero adelantado y, nada más recibirlo comprobó el escritor que aquella mujer parecía muy rara. Lo puso en conocimientos del colegio de abogados el cual respondió, por escrito –No ha lugar a pensar mal de la letrado –Y a la semana siguiente, la letrada es ingresada en un manicomio. 

Otro, tenía llaves de su casa, sin permiso del dueño y, cuando salió, el fin, después de tiempo en su casa faltaba todo. Todo había sido robado. 

Intentó suicidarse. Veintisiete días en coma y ahí está esperando justicia.

 

El robo en las celdas estaba al orden del día, un día les entraron y les quitaron las bolsas con su ropa y sus pertenencias. Carabanchel era una autentica jungla. Un día entró Camilo en la celda y se encontró a uno robando con sus pertenencias en las manos. Camilo le dijo que lo dejará todo en su lugar, lo que hizo el intruso, desde luego amenazando a Camilo. Cuando bajó al patio y le  comentó lo ocurrido a Luis éste  averiguó quien había sido, se fue directamente a su celda, estaba sentado en su cama, Luis entró y cerró la puerta tras él, se levantó el intruso amenazando a Luis y dándole órdenes de que saliera de su celda si no querría tener problemas, cuando se encontraba a una distancia prudencial, Luis le invitó a tranquilizarse mientras con disimulo colocaba su cabeza hacía atrás para coger todo el impulso posible y soltarle un cabezazo en toda la cara, cayó de bruces encima de la cama, Intentó levantarse medio mareado, Luis le volvió a coger la cabeza y se la golpeó contra la pared, salió a cuatro patas como pudo hacía el pasillo, una vez fuera Luis le dejó pensando que si algún funcionario lo viera podría costarle una sanción y no quería prolongar la estancia en esos lugares ni un solo día más

 Viendo Luis que pasaban los meses y que ya estaba todo decidido, pasó el verano y se decidió enviar un escrito a la Audiencia he intentar aclarar un poco la versión de los hechos

Ver documento 3 al final de la página (resulta interesante leer dicho escrito porque representa nuestra España en fiesta y con toros¡¡¡ Justicia una mierda!!!)
Se enviaron muchos escritos más con todo tipo de detalles conseguidos por Luis, pero él era el elegido, llevaba una etiqueta, tenía que ser culpable a la fuerza… Los demás escritos no se exponen por falta de espacio

Se celebró el juicio y para no ser pesado alegaron que un individuo con los antecedentes que tenía… debía en pocas palabras de ser culpable. A Luis le condenaron por su pasado por su marca…

Digno de leer son las alegaciones del tribunal que demuestra que una banda de iluminados solo aportan incoherencias y estupideces más bien propias de individuos de poco cultura, ¡así es España y así se escribió!

 Le trasladaron a la prisión de Valdemoro, estuvo en la biblioteca, como repartía libros por todas las galerías se volvió a encontrar con su viejo compañero Alfonso, estuvieron juntos cuando el túnel y el motín, éste le comentó que le quedaba poco para salir Luis le dio el teléfono de su madre por si cuando saliera quisiera llamarle.

Volvió a mandar un escrito aportando información precisa sobre Diego:

El día 22 de junio de 1993 estando en la prisión de Valdemoro, envié un nuevo escrito aportando más datos: (La defensa en su escrito de calificación, solicitaba la localización y comparecencia de Diego Peral, como autor material de haberme entregado la bolsa. Según última información, éste individuo es Diego Peral Cañamero, teniente militar, amigo y colaborador del jefe del Servicio de Vigilancia Aduanera, narcotraficante a gran escala, muy conocido por algunos internos. Su domicilio es: C/ Alcira, 2 bloque A 21 Urbanización Terramelar “Valencia”. Tel. 137 153 8 y 908 660 699 y 908 196 954. Tiene una tienda de náutica, entre otros muchos negocios, en la avenida del puerto nº 298 de Valencia. Asimismo, éste tal Diego se dio a conocer a mi esposa, amenazándola, diciéndole que yo iba a perder mucho más si seguía acusándole ya que él tiene información del contenido del sumario y, de los escritos que realizo.

Internos en este Centro de Valdemoro, me han facilitado información muy importante referente a este individuo, considerado como peligroso e intocable, amigo y colaborador del jefe del SVA.

Hace dos o tres meses, Diego estuvo en Colombia, fue a pagar el último cargamento que introdujo en nuestro país, dejó a su hijo en Colombia como fianza para garantizar el pago de la cocaína.

Durante el mes de febrero, marzo o abril de 1992, este tal Diego introdujo un cargamento de droga procedente de Marruecos, estaba implicado un Coronel de aduanas marroquí, el nombre del barco “RIU EBRE”. En la travesía desapareció  un tripulante, murió en extrañas circunstancias, lo investigó el SVA, supongo que constará en algún juzgado de la zona costera Valenciana. Creo que la investigación de dicho barco podría relacionar directamente al jefe del Servicio de Vigilancia Aduanera con Diego, “patrón del barco” debe constar en el sumario que como digo por ahora ignoro la localidad del Juzgado Instructor.

Diego tiene un yate de su propiedad, atracado en un puerto por la zona de Vinaroz, sin que por ahora pueda precisar el lugar, en ése puerto también estuvo atracado el “RIU EBRE”.)

 

Como se puede apreciar, nadie movió un dedo, tenían entre rejas a un delincuente cuyos antecedentes lo hacían culpable de todo, para que investigar, o llamar para que compareciera Diego si estaba protegido. Esto demuestra claramente el comportamiento humano, entre una manada de perros los más poderosos se temen y se respetan pero si una de ellos ataca a uno débil todos van en su contra, se unen por cobardía, lo mismo que ocurre con las guerras en el mundo, hay que ser sumiso y rastrero ante el poderoso, y depredador ante el débil.

 Por fin  a base de escrito y con la verdad en la mano, el juez alcanzó a razonar un poco y le dio un permiso  para Navidad

 Luis volvió a salir lleno de odio hacia todo lo que represente in”justicia”, y contra los narcotraficantes, solía comentar con algunos compañeros:

-¡A este jefecito del grupo aduanero, a este supuesto amigo del confidente traficante que nos vendió, y a los jueces cuya inteligencia desbordante les hizo tragar la carnada y el anzuelo, aunque tengo mis dudas de si se dejaron engañar concientemente, les maldigo con toda mi alma! ¡Si hubiese sido hijo de una alta personalidad hubiesen apoyado mi inocencia, pero como para ellos era un desgraciado delincuente, que más les daba, para que molestar en investigar! ¡Esta gentuza me ha robado toda mi vida, me han destruido…! ¡Yo cometí unos delitos pagué por ellos, pero lo de Tarragona y esto es de miserables desalmados! ¡Se creen dioses y, hacen más daños que muchos delincuentes! ¡Desde que volví a éste país a la edad de veinte años no he vuelto ha saber lo que es estar libre (Quitándole algo más de un año), siempre en busca y captura y por lo visto esto seguirá hasta que me muera! ¿Cuándo terminará éste infierno?-

Por la mañana Merche se apresuro a prepararle el desayuno, Rebeca su hija se le abrazó con fuerza

-¡Que ganas tenía papa de estar contigo! Exclamó Rebeca alegre
-Yo también hija tenía muchas ganas, pero ahora estaremos bastante tiempo juntos ya lo verás –Dijo Luis convencido a la vez que preocupado

-¡Venga a desayunar todos! Dijo Merche
Se sentaron, desayunaron, al terminar Rebeca se fue al colegio. Merche y Luis charlaron intentando aclarar las ideas

-Estoy pensando que no voy a volver a entregarme como un culpable, son ellos los delincuentes y yo tengo que acudir cabizbajo como culpable, he cometido muchos delitos y no he pagado por ellos es cierto, he asumido el riesgo ¡pero que me condenen por un montaje es de ser unos hijos de puta! ¡No quiero ningún beneficio, ni ninguna limosna de estos delincuentes! ¡Seguiré en busca y captura, siempre lo he estado, que más da, más vale morir con las botas puestas que arrodillado! –Expresó Luis con irritación y rabia en su tono de voz
-Pero no entiendes que tienes todas las de perder, te volverán a coger, y a ellos que más les da, sabes que tienes que acatar lo que te digan, llevamos toda la vida así –Intentaba convencer a su marido

-¡Mira bien lo que te digo! Sabes perfectamente que no quería volver a delinquir, que estábamos pasando calamidades, pregunto yo ¿Para que nos sirvió?
¡Para ser juez primero deberían de estar como mínimo seis meses conviviendo en la prisión como un preso más sin privilegios! –Explicó Luis
-Prométeme que vas a volver y vamos a terminar con esta situación –Le pidió Merche
-No te prometo nada, pero volveré –Asintió
-¡Gracias cariño! –dijo su esposa a la vez que le daba un beso en la mejilla

 Luis agotó los tres días que le dieron y se dispuso a partir para coger el autocar, su mujer y su hija se le abrazaron con las lágrimas en los ojos. Luis percibió que no estaban pasando por un buen momento económico…
Se dirigió a la estación de autobuses se montó en el autocar que lo tenía que devolver a presidio por algo me no había cometido. Durante todo el camino su mente daba vueltas y vueltas, principalmente se recreaba en la situación que estaban pasando su mujer y su hija, y se decía a si mismo no puedo ser tan maricona de dejarlas tiradas y volver como un corderito a mis amos maltratadores.
Una vez en Madrid, y con una gran confusión en su mente, su mujer al final le había convencido de volver cuando su intención era de ir en busca de Diego. Y ella era la más perjudicada – ¡Que hago yo! –pensaba, primero tenía un plan luego todo a cambiado y estoy en Madrid muy cerca para acudir mansamente a mi rebaño.
Fue a una Cabina telefónica y llamó a Nabil, que era la mano derecha de Al Kasser, considerado el mayor traficante de armas del mundo, éste prometió mucho mientras estuvo con Camilo y con él con sus paranoias de que lo querían matar agentes secretos… Delante de Camilo y otros dijo: -Mira Luis como veo que te gustan tanto las armas, te doy mi palabra que te regalaré un 357 mágnum con silenciador… Acudió con su mercedes se dieron unas vueltas con su coche y le explicó su intención de no regresar a prisión, le pidió si podía echarle una mano… Viendo Luis la evasiva que le estaba dando, hurgó en su bolsillo para juntar el dinero de vuelta para el autocar hacía Valencia
-Te hace falta dinero –musitó Nabil
-No se si tendré bastante para regresar a Valencia –Contestó
Nabil se metió la mano en su bolsillo y saco un puñado de chatarra, al ver Luis las intenciones, dijo adiós a la vez que se bajaba del coche dejándole… ¡Vaya palabra que tiene el árabe! Iba susurrando para si mismo

 Luis tenía un apartamento en Chiva a unos 30 kilómetros de Valencia, pero al ser detenido su mujer que no sabía conducir alquiló un pisito en valencia. La policía se pasó al día siguiente preguntando por el fugitivo. Luis tenía donde refugiarse. Allí Luis tenía unas pistolas escondidas envueltas con grasa  y colocadas dentro de una pared bajo obra.
Vicente el fontanero con el cual les unía una buena amistad, le prestó su coche para tener movilidad.

Juntó todos los documentos oficiales que tenía en su poder que implicaban a Diego y fue a la redacción del Levante, dejó todo lo que llevaba allí acompañado con un número de teléfono móvil, cuando lean esto si están interesados me llaman agregó Luis al tiempo que abandonaba la redacción:

Documento 4 al final del libro
Copia de la página del Levante, domingo, 27 de febrero 1994
“Dos policías declaran que el colaborador podría estar protegido por el ministerio de Interior
Un preso se fuga y denuncia que fue condenado porque un supuesto confidente provocó el delito

 

 Pasó a visitar a Juan el mecánico para intentar localizar a Diego. El mecánico le comunicó que tenía un amigo también llamado Juan “empresario”. Le advirtió que no podría acercarme a él ya que tenía guarda espaldas, Luis le replicó eso lo veremos, le pidió que le indicara exactamente la ubicación de su vivienda, tenía varios chalets en la urbanización la Eliana, La suerte acompañó a Luis que al llegar al chalet donde vivía se tropezó con él en la entrada, Luis le explicó sus intenciones y el motivo de su presencia Juan era pequeño gesticulaba mucho y aparentaba ser nervioso
-¡¡Diego, ese es un chivato hijo de puta!! –Exclamó Juan
-¡Yo pienso matarlo! –Añadió Luis
-Tengo información de ti que eres bueno con los escaners para localizar las frecuencias de la policía –Preguntó interesado
-Si es cierto ¿Quién te lo ha dicho? ¿El mecánico?
-Se dice el pecado pero no el pecador – Agregó Juan
-Estamos llevando a cabo la estafa más importante que se haya realizado en España, si quieres puedes participar y encargarte de la seguridad, esta implicado un comisario abogados y mucha gente importante, se metió la mano en el bolsillo y le tendió una cantidad de dinero a Luis que éste agradecido cogió.
Luis participo en todas las reuniones que se realizaban tanto en el chalet como en el despacho y en casa de un abogado
Tuvo que desplazarse a Málaga para intervenir la frecuencia de la policía ya que era donde estaba todo preparado. Desde una planta baja habían preparado todo, la línea telefónica del banco estaba intervenida, es decir podían anular la línea cuando quisieran. Un ex director de banco debía suplantar al autentico director del banco. En resumen se trataba de entrar en varias ciudades españolas y extranjeras a la vez y cuando llamaran para pedir informes, primero debían de precisar el momento exacto antes de entrar los implicados en el asunto con una llamada desde el móvil en el momento de entrar en el banco, y así para cuando llamara el director del banco de cualquier ciudad, contestaría el falso director confirmando la llamada con un fax.
Para comprobar el funcionamiento de la operación se hizo una prueba con 20 millones de pesetas que se sacaron de un banco de Teruel. Todo funcionó a la perfección

 En una reunión muy numerosa en un chalet propiedad de Juan, Luis estaba pendiente del escáner
-Que tal Luis, todo esta en orden –Preguntó Juan
-Nada anormal –Respondió Luis
Una vez terminada la reunión Luis salió para subirse a su coche, llevaba una bolsa con el escáner dentro que colocó en el vehículo de inmediato, momento en que escucho con un sonido muy claro y nítido –ahora termina de salir uno con una bolsa y se ha subido en el coche –Luis sabía que se trataba de una frecuencia de la guardia civil. Acto seguido salían dos más se subieron en un coche y se marcharon, volvió a escuchar el escáner –Ahora terminan de salir dos se han subido en un coche y se van. No le cabía la menor duda a Luis que le estaban controlando, con disimulo levantó la cabeza y sólo vio a una distancia prudencial un todo terreno que Luis interpretaba que estarían dentro del mismo. Luis salió aparentando tranquilidad y se acercó a Juan y le sugirió que se fueran de allí que los estaban vigilando. Dieron vueltas con el coche que llevaba Luis, Juan estaba muy nervioso, Fueron a hablar con el abogado, el comisario y otros, opinaron que se trataba de paranoias suyas, que era prácticamente imposible que estuvieran vigilándoles.
-Conozco muy bien el aparato que tengo entre manos y se que la frecuencia pertenece a la guardia civil, por el esmiter y por la nitidez del sonido estaban muy cerca, yo desde luego me retiro aquí cada cual que opine lo que quiera –Dijo Luis contrariado

                                                                Al poco tiempo, los detuvieron a todos el comisario de Cádiz, también aparecía el nombre de Luis en la revista de Interviú…

                                                                 Como Luis dejó correr el rumor que iba a matar a Diego. Juan el mecánico que mantenía que él no pensaba que Diego fuese un chivato, le llamó por teléfono y le sitió en una cafetería enfrente de la estación del tren. Luis llegó antes, al rato vio entrar a Juan acompañado de Diego y otro, Juan le saludó y Diego le tendió la mano con un gesto amistoso, Luis de una manotada se la apartó, Juan le pidió por favor que se sentara en una mesa frente a Diego para aclarar el mal entendido. Diego juró que no era ningún chivato
-¡No hay ningún mal entendido! –Dijo agresivo Luis – ¿O es que tú también vas del mismo palo Juan? Diego se puso a llorar jurando que no se había chivado y eso delante de Juan el mecánico y del otro desconocido
-¡¡Sólo te digo una cosa!! Te mataré por chivato!! –Sentenció Luis a la vez que se levantó y salió de la cafetería.
Juan había perdido muchos puntos con Luis, se preguntaba ¿Qué oscuro motivo le lleva a defenderle?

                A Luis le llegó la información que Diego estaba en Brasil o Colombia viviendo con una jovencita

                                      Volvió a encontrarse con el viejo Luis que tuvo en su casa unos tres meses. Éste le comentó que vivía en casa de un narcotraficante que tenía gente que le pasaba la cocaína en zapatos muy bien preparados y que tenía la caja fuerte repleta, que podrían quitárselo todo pero que había que esperar el momento más propicio, cuando más dinero tuviese y menos cocaína. Yo le comenté que podría atracarlo. La cosa quedó así, pero su mujer más joven y demasiado astuta, quería el botín para ella, ya que le comentó que de momento había que esperar…

                                                   La madre de Luis le comunicó que había recibido una llamada de un tal Alfonso Palomares, y dejó un número de contacto. Luis había vendido el apartamento de Chiva y se compró un coche nuevo un Seat Ibiza, aunque mantenía la planta baja que se reservó para guardar cosas. Luis le llamó a Alfonso, éste le preguntó si tenía coche y si podía recogerlo en Madrid, a la que le respondió que si
-¿Podemos hacer algo juntos que te parece? –Preguntó Alfonso
-Sobre la marcha veremos- le respondió Luis
-Cuando vienes, termino de salir de prisión y no tengo un duro – Mañana mismo estoy ahí
Luis fue a por Alfonso estuvieron charlando un buen rato, y Luis le comentó lo del narcotraficante
-¿Tienes armas? –Preguntó
-¡si!
-¿Por casualidad no tendrás un revolver, estoy loco por empuñar uno? –aclaró animoso
- Tengo pistola y revolver, pero un entendedor de armas siempre te aconsejara una buena automática, tiene más rapidez de tiro y más precisión –Explicó Luis
-Yo estoy enamorado de un revolver –Insistió
-Por eso de las películas americanas – Bromeo Luis
-Quien vive en el piso del narcotraficante –Pregunta
-Él con el viejo Luis y a veces está su hija-
-Podemos hacerlo si quieres y, darle el palo –Musita Luis
-¡No! Tu no, es mejor que no sepan que lo has hecho tú, a ti te conocen, yo puedo decírselo a un amigo mío le digo que se venga -Comenta Alfonso
-Como quieras, recuerda que yo armas a desconocidos no dejo, sólo a ti, entonces que prefieres empuñar una buena automática o un revolver como los vaqueros americanos Dijo bromeando Luis
-¡Revolver! –Apuntó sin titubear
-Vamos a casa de mi amigo y le voy a proponer que se venga –Susurró Alfonso
-¡Vamonos pues!
Fueron a casa de su amigo. Luis esperó en su coche y al rato vinieron ambos, Alfonso le presentó a su amigo, se subieron en el coche y se pusieron en camino hacía Valencia.
-Esta noche tendréis que dormir con los colchones que hay dentro en la planta baja, mañana conseguiré las llaves de un amigo que tiene un apartamento aquí –Explicó Luis
A la mañana siguiente le pidió las llaves del apartamento a Vicente el fontanero y se quedaron todos en el, también trajo Luis a Merche y a su hija que estaba de vacaciones
Estuvieron varios días haciendo el viaje de Chiva a Cullera donde residía el narcotraficante, dentro del SEAT Ibiza el escáner para pincharle el teléfono inalámbrico de su casa, por la mañana temprano la hija que tendría unos catorce años salía temprano, ellos tenían por costumbre levantarse tarde no antes de las doce, y la chiquilla a menudo se quedaba con su madre.
La entrada a la una era el momento ideal para entrar momento que no estaba la niña y que ellos estaban levantados.
Se estaba controlando todos los movimientos para no tener ningún fallo
El día uno de agosto por la mañana Alfonso salía a correr temprano
-¿Sabes tío? he visto una araña increíble de grande una tarántula como la palma de la mano no te exagero nada, me ha impresionado bastante –Exclamó Alfonso
-Te creo, yo vi una al final de la pared por la mañana el día que me fui a Madrid y me detuvieron, jamás en mi vida había visto una araña semejante –Aclaró Luis
-Entonces es en el mismo lugar que la he visto yo –
-Puede que sea la misma, a mi me resultó muy repulsiva, no la tenía al alcance para matarla, que asco me hubiese dado de todas maneras –Dijo Luis
-¡Venga hoy hay que meter el palo! ¡Ya esta bien de vigilar! ¡Coge el revolver! –Animó Alfonso para cambiar de conversación

                                                             Salieron en dirección hacía Cullera, llegaron un poco más tarde que de costumbre ya eran la once pasadas. La aguja del reloj marcaba las trece horas
-¡Venga compañero vamos a por ellos! Exclamó Alfonso
-Espera, espera no hemos visto salir la niña –Argumentó Luis
-La niña siempre sale a la hora que hemos llegado, nunca ha salido tan tarde lo que significa que no esta en casa –Aclaró Alfonso
-Por favor dominar la situación y no hagáis daño a Luis – Añadió Luis preocupado
Por primera vez Tamarit no iba a entrar el primero y se quedaba en la retaguardia, Sólo pedía que todo saliera bien…

No se creía lo que estaba viendo ¿Qué estaba pasando? ¡Como es posible! En el balcón el viejo Luis pidiendo socorro, por la otra ventana la chiquilla también gritando pidiendo socorro ¿Qué estaban haciendo?
Al momento ve dos guardia civiles corriendo hacía el lugar. Luis se quedó hasta que vio como se llevaba al compañero de Alfonso detenido, y optó por marcharse.

                                                 No daba explicación a lo ocurrido, todavía no entendía nada, tuvo que esperar al día siguiente para enterarse de la historia por los periódicos

Los titulares: un atracador muerto con un tiroteo con la guardia civil, Luis el viejo resultó herido por un rebote de una bala

El madito destino quiso que ese día estuviesen en el bar una pareja de la guardia civil, estos fueron alertados por los gritos

                                              Luis no pudo soportar ese peso encima, había perdido a un compañero suyo, llamó por teléfono al narcotraficante que se llamaba Tino y le comunicó que el era sabedor de la persona que le había mandado a los atracadores, lo sitó en la puerta de Continente, llegó él con su coche. Luis se subió en el mismo y le sugirió de dar unas vueltas con él
-¡Bueno! ¿Entonces que dices, que sabes quien me ha mandado los asaltantes? –Preguntó Tino
-¡Claro que si!-
-¡Además te vas a quedar sorprendido cuando te lo diga!-
-¡Te juró que lo mato el que haya sido! –Aclaró Tino con tono duro
-¡He sido yo!
-¡Venga déjate de historias, para eso me has hecho venir! –Balbuceo confuso
-Te repito que he sido yo –Musito Luis
-¡Venga no me lo creo vale!
Luis se hecho mano a la cintura, empuñó la pistola y encañonó a Tino
-¡Dame el dinero que lleves! O prefieres que te pegue un tiro –Dijo Luis mientras su cara pasaba al color pálido
-¿Tu estas de broma verdad? Por eso se cargaron a mi compañero por lo cabezón que eres, pero ahora estoy hablando muy en serio y además con ganas de apretar el gatillo amenazó Luis
-¡Por ultima vez! Dame el dinero o disparo –Mientras levantaba el martillo de la pistola y estaba decidido en disparar.
-Vale, vale toma-
-Ahora que ya sabes quien ha sido cuéntame lo que ocurrió – Exigió Luis
Relató los detalles diciendo que eran unos principiantes. El Mismo le explicó que la juez era una gilipolla le hizo abrir la caja fuerte y se limitó a decir tiene usted muchos zapatos ahí dentro con el dinero.
No obstante, esa gilipolla como él decía la hizo sospechar y cuando estaban tranquilos pensando que todo había acabado los detuvieron en el aeropuerto y entonces si que sacó todo el contenido de la caja fuerte y de todos los zapatos
Luis se bajó del coche no antes de decirle
-¿Sabes? ¡Si a mi me amenazan con una pistola y yo estoy al volante estrello el coche! –Advirtió Luis
-¡Tu macho estas loco! ¡Acaso no tienes mujer e hija! ¡No piensas con ellas! –Justificó Tino
-No pienso con nadie cuando se me cruzan los cables –Replicó
-Te advierto, si tienes que venir a por mi o mandarme a alguien no falles porque yo no fallaré -Sentenció Luis

                                                    Al poco tiempo sin motivo aparente Luis se sumergió en una profunda depresión, no podía seguir el camino del mal -¿En que me he convertido? Se preguntaba
No podía seguir el camino del mal porque en lo más profundo de su ser no era así en realidad, sólo que la influencia negativa de jueces policías y narcotraficantes chivatos le habían convertido en un ser resentido, poseído por el odio
Había tenido el deseo de matar tanto a Diego como a Tino estaba dispuesto faltó muy poco. Se hacía muchas preguntas, al tiempo que se consideraba un parasito dentro de la sociedad si los demás podían vivir trabajando porque él no. Sabía que tenía que olvidar a todo cuanto se relacione con el mal, porque buena gente hay en todos los lugares como las desalmados también abundan en todos los lugares.

              Se decidió a trabajar primero cualquier trabajo le era bueno, empezó pintando, y poco a poco iba captando clientes para trabajar por su cuenta de fontanero. Compró muchos libros de fontanería, estudió todo lo referente a calefacción, recirculación de agua caliente…
Llegó a estar contento compró un coche nuevo, cuando llegó a todo su apogeo cuando el trabajo abundaba y necesitaba más gente para trabajar se generaron varios problemas, él solía advertir que trabajaba en negro pero muchos le exigían luego factura con IVA y los consiguientes boletines de gas del que carecía, su carnet de conducir y DNI aunque falso hacía dos años que había caducado.
Suerte que su mujer encontró un empleo. Luis se dedicó desde aquella última fecha desde que se vio con Tino a trabajar y luego cuando su situación se lo impedía siguió con la astrología y con las páginas Web

                                                              
                                                                         Pasó el tiempo y Tamarit, jamás volvió a prisión, pero tampoco volvió a delinquir. Sobrevive con la esperanza de que un día se pueda hablar de la justicia, con la fe, necesaria, para que los ciudadanos; pertenezcan a la esfera social que pertenezcan, sepan que la justicia se impartirá por igual, y en igualdad de condiciones. Que sea una realidad, la de que todos vivimos en un país de estado de derecho y, que todos sientan, que así, es.
                                                                  Para cuando salga esta realidad escrita, el protagonista de esta historia tendrá cumplido los cincuenta y ocho años, y lleva desde que tenía veinte pagando penas sin tregua. En estos momentos aún está en busca y captura y, aún permanecerá así, por algún tiempo -¡¡Hasta cuando, señor, hasta cuando!! –Aun susurra a solas Tamarit cuando piensa en la justicia, y en la realidad, del mundo secreto de las lágrimas.                           

                             

Fin